LA LECHE DE CANTABRIA, LA DE MEJOR CALIDAD

No lo decimos nosotros, ni Revilla: lo dice Leche Pascual

El presidente de Leche Pascual, Tomás Pascual Gómez-Cuétara

Un estudio realizado por Leche Pascual en 53 explotaciones ganaderas de Cataluña, Galicia, Cantabria y Castilla-León ha llegado a la conclusión de que la calidad de la leche y el bienestar de los animales alcanza cotas de excelencia en las estabulaciones de nuestra Comunidad Autónoma. Los resultados se hicieron públicos  durante las Jornadas Técnicas del Vacuno Lechero, organizadas por el grupo Leche Pascual  y celebradas recientemente en Aranda de Duero, con el objetivo  de mejorar las explotaciones y hacerlas más rentables.

Carlos Romero, del equipo agropecuario de Leche Pascual, declaró que “con unos sencillos indicadores recogidos periódicamente en las granjas, ayudamos al productor en sus esfuerzos por superarse en aspectos tales como la alimentación, el índice de producción por vaca, la productividad de la mano de obra o la reproducción”. tal y como se explica en la propia web de Leche Pascual “el método de trabajo del Programa de Análisis de la Eficiencia Productiva recorre diversos pasos, que empiezan por la explicación al ganadero: objetivos, metodología, compromisos y expectativas; y sigue, luego, con el inicio de toma de los datos; el cálculo de los índices; la comparación de datos entre las distintas ganaderías, con elaboración de informes; la definición de los objetivos de mejora; la elaboración de un plan de acción para conseguir metas más específicas… Y vuelta a empezar todo el ciclo: datos-índices-informes-objetivos-plan de acción”.

La toma de datos en las explotaciones es mensual y se estructura en diez capítulos: ganado, producción, calidad y composición de la leche, mano de obra, confort del ganado, ordeño, sanidad, alimentación, vida productiva y reproducción.

Si quieres saber más sobre el contenido y  desarrollo de la Jornadas de Aranda, haz click aquí.



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SOLIDARIDAD EN TIEMPOS DE CRISIS

Hoy por ti, mañana por todos…

La crisis no ha hecho sino evidenciar la tremenda sinrazón impuesta por este sistema de mercado que sufrimos y  cuyas relaciones de injusticia son sostenidas no sólo por los banqueros y grandes empresarios… Nosotros mismos, con nuestras prácticas diarias, contribuimos a que este sistema se fosilice y se convierta en un arma arrojadiza  que pone en peligro nuestros puestos de trabajo y la seguridad socioeconómica de nuestras familias. Hace falta insistir en la necesidad de una ética de lo cotidiano, de una asistencia moral  a la hora de toma las pequeñas decisiones sobre, por ejemplo, qué compramos y qué no. Elegir una marca de chocolate u otra, por ejemplo,  supone apoyar al que fomenta la explotación de los niños como trabajadores en situación de semiesclavitud  o al que no lo hace.

Es verdad que la crisis nos obliga  a matizar a unos y otros, pero se trata de romper o no el círculo vicioso en el que estamos inmersos.

Elena, ganadera, nos ha enviado  una carta que reproducimos tal cual, escrita al hilo de las ultimas manifestaciones para presionar a las grandes superficies. Ilustra perfectamente la complejidad del momento que estamos viviendo. Seguro que nos hace pensar a todos.

Hemos estado fastidiando en las grandes superficies para haceros PENSAR QUÉ COMPRAMOS CUANDO VAMOS AL SUPERMERCADO.

–          A los que les da igual lo que comen y beben o con qué se visten y calzan o con qué tienen su casa montada a estos que sólo les importa que sea barato: con estos no me quedan argumentos para convencerles de la necesidad de cambiar nuestra manera de consumir.

–          Para los que están en paro y sin vías de futuro para estos que sólo pueden COMPRAR BARATO, a esta gente le pido ayuda. Ayuda no para pagar la leche más cara, sino para que empecemos entre todos a crear trabajo, o a mantener el que hay,  de modo que los pocos que quedamos produciendo algo tan básico como es la alimentación podamos seguir haciéndolo. En Cantabria el sector ganadero se va a pique, y con él arrastra un montón de sectores: veterinarios, maquinaria agrícola, centros de formación de agraria llenos de jóvenes estudiando algo sin futuro…Hasta el sector turístico se va a resentir: el turista elegirá complejos hoteleros y urbanizaciones en los que no llueva, en el momento que todo el campo pierda el encanto paisajístico que tiene ahora trabajándolo.

El sector ganadero está cansado de ir a Diputación a pedir soluciones, pero NOSOTROS SOLOS no hacemos nada. Tenemos que estar unidos hoy en defensa del sector ganadero, pero mañana habremos de hacerlo por el sector textil y después por cualquiera que como nosotros sólo quiere poder seguir trabajando en lo que siempre ha hecho, adaptado a los nuevos tiempos, pero PRODUCIENDO.

La época de las vacas gordas se acabó, pero para TODOS. Hay que empezar otra vez y dejarse de prestaciones y cuentos mágicos. “La vaca por lo que vale”. Por muchas vueltas que se quieran dar, la leche sale de la vaca y la vaca come y ocasiona unos gastos que hay que cubrir al igual que el tomate sale de la tierra con unos costes. Hasta unos zapatos tienen unos costes mínimos. No podemos seguir comprando sin saber de dónde viene lo que compramos, y no podemos olvidar que todo tiene un precio.  Yo ya no veo nada de calidad a cien pesetas, nada  a 60 céntimos de euro.

Te pido compañía  a ti, parado, y a ti que quieres saber lo que comes, y a  ti que quieres volver a trabajar en lo que hacía tu padre y a cualquiera que piense como yo  UNA PERSONA QUE QUIERE UN FUTURO PARA LOS SUYOS. “Los de arriba” no hacen nada por mí ni por los que están como yo, ya sean panaderos, camareros, electricistas…pero también  entre nosotros podemos ayudarnos. Parece que, en vez de apoyarnos los unos a los otros, nos estamos dejando caer con la excusa de “yo estoy peor que tú”. Ayúdame ahora tú a mí para no tener que acompañarte en la oficina del paro y que tú puedas salir de ella.

RECLAMAMOS UNOS PRECIOS MÁS JUSTOS

Continúan las manifestaciones para pedir a las grandes superficies que renuncien a la guerra de precios.

Ya no se trata sólo de reivindicar nuestra justa demanda ante los centros comerciales. Queremos que nuestra queja llegue más allá, hasta la misma Consejería sie s posible. Por ello, el  sábado tomamos el mostrador de atención al cliente en el Carrefour de  Torrelavega y, con mucha paciencia, fuimos completando las hojas de reclamaciones, hasta agotar el libro de las mismas.  El contenido de la queja es evidente: protestamos por los bajos precios de la leche que mantiene el centro comercial,  por debajo del precio de coste, práctica ésta que amenaza seriamente la supervivencia del sector.  Que no sea por falta de repetirlo: es imposible garantizar un producto lácteo de calidad con esos precios irrisorios. Os pedimos, consumidores, que consideréis si eso que estáis comprando tan barato y que dáis a vuestros hijos es realmente leche. Un yogur a 10 céntimos ¿es realmente un yogur? Desde este recién nacido blog tenemos el compromiso de informaros sobre estos y otos aspectos interesantes.

Por eso, desde aquí os invitamos, estéis implicados en el sector ganadero directamente o  no, en vuestra propia visita a cualquiera de estos centros, a dejar constancia de vuestra reclamación. Podéis, para ello, escribir este texto que os dejo a continuación:

Esta superficie vende productos lácteos por debajo de los costes de producción, con lo que con su actuación contribuye a arruinar el sector ganadero de Cantabria

Una sencilla y efectiva manera de aportar nuestro granito de  arena para impulsar un mercado de  calidad  y la mejor garantía para los productos lácteos.

No se puede pedir menos...

¡ES TIEMPO DE SOBERANÍA ALIMENTARIA!

Agricultura para la gente, para la tierra…

Es el slogan de la asociación ecologista Amigos de la Tierra. También ellos se han propuesto explicar de dónde vienen los alimentos y cómo son producidos.  Su batalla fundamental es contra los productos transgénicos, por ejemplo, la soja, que pasan a la cadena alimentaria a veces de modo indirecto, como es el caso de los piensos de las reses. Apuestan claramente por  la agricultura ecológica.

Lo que me ha llamado la atención es su empeño de poner en el centro del sistema a los agricultores y a los consumidores, y no al mercado. Eso es lo que define la sugerente expresión  “soberanía alimentaria”. Ellos lo definen así: “Creemos que es necesario recuperar la agricultura al servicio de la gente, y no de las multinacionales, y que la agricultura debe alimentar las culturas, no destruirlas”. El movimiento de la soberanía alimentaria, , que celebra su día mundial el 17 de abril,  tiene amplia repercusión en muchas partes del mundo.

Frenta  a la falta de transparencia de las grandes empresas, frente a las medidas fuertemente constrictoras impuestas sólo para los que se encuentran en el inicio de la cadena productiva se impone la necesidad de estar en los lugares de decisión y de recuperar el control del que es nuestro medio de vida y el seguro sustento de nuestras familias.

Nos adherimos a esta propuesta de un mercado más racional, más humano y ecológico, sobre todo, que no renuncie a la calidad, aunque sea más cara y que dé a cada uno lo que es suyo. Así lo formulan en su web, los Amigos de la Tierra,  algunos de cuyos informes serán seguramente objeto de más de una entrada en nuestro blog:

“Amigos de la Tierra defiende una agricultura social y sostenible, que garantice una alimentación segura, sana, nutritiva y de calidad. Basada en métodos responsables de producción que promuevan la protección ambiental y el bienestar animal y fomente la conservación de los recursos naturales. Una agricultura que garantice la calidad de vida de los pequeños y medianos agricultores para preservar un medio rural social, ambiental y económicamente viable”.

 

LA LECHE QUE TE VAN A DAR

¿Sabías que la leche barata es uno de los productos más reciclados del mercado?


En la manifestación del sábado una amable señora se acercó a un grupo de ganaderos. Quería hacer notar que, con su exigua pensión mensual, ella podía comprar leche gracias  a los competitivos precios de Carrefour. Este argumento convence a mucha gente: en los tiempos de crisis que corren, los consumidores agradecen las “rebajas” en productos básicos. La respuesta no se hizo esperar: “Señora ¿está usted segura de que está comprando leche?” Ante el gesto incrédulo de la mujer, el hombre cogió un brick y le enseñó la parte posterior: “¿Ve usted este número al final del código? Pues bien, está ahí para indicar el número de veces que esta leche ha sido devuelta a la fábrica, después de caducada, y, tras un proceso de reciclado, ha vuelto  de nuevo al mercado”. “Es imposible”, responde la señora. “Aquí marca el número 17”. “No es imposible”, responde el ganadero. “Es la realidad: ello quiere decir que esta leche ha sido reciclada diecisiete veces, ni más ni menos”. La mujer, atónita, dejó el brick, se dirigió a otra estantería y eligió una más cara, tras comprobar el número.

Nadie da duros a dos pesetas, dice el proverbio.  No se trata de si compramos leche barata. Se trata de saber si realmente estamos comprando leche. La leche que vamos a dar a nuestros hijos, nuestros abuelos, la que tomamos nosotros mismos.

Os invitamos a hacer esta comprobación en vuestra próxima visita al super.

GANADEROS EN PIE DE GUERRA

Son gente pacífica, pero han tenido que echarse a la calle para defender lo suyo.

convocatoria en Peñacastillo

Más de trescientos productores de leche se han congregado en diferentes ocasiones frente a los grandes superficies comerciales en señal de protesta por los bajos precios de la leche. Armados de  carros y cencerros la masa de ganaderos ha invadido  los hipermercados. Objetivo: retirar de las estanterías  la leche, generalmente de marca blanca,  que se vende por debajo de su precio de coste. En estos casos fueron retirados los bricks cuyo precio marcaba 0,48 euros el litro.

Vaciando las estanterías

Con estas ofertas los centros comerciales pretenden atraer clientes. A esta práctica, tremendamente dañina para el sector lechero, se han sumado Carrefour, Mercadona y Eroski. De ahí que sean éstos los principales objetivos de la protesta. La oferta de diálogo está sobre la mesa.

La vergüenza de los precios

LA VACA QUE NO RÍE

…sus motivos tiene

Han sufrido todas las reformas agrarias comunitarias europeas habidas y por haber y, los pocos que van quedando, cabezas de familia casi todos ellos,  se agarran con uñas y dientes a su modo de vida, que es también el medio de subsistencia de los suyos.

Gracias al trabajo y la persistencia de los ganaderos, los pueblos de Cantabria no se han convertido en cementerios  ni geriátricos: son más bien comunidades vivas donde todo el mundo, incluidos ancianos y niños,  viven, crecen y preservan las tradiciones y valores como la solidaridad vecinal, la vida alejada de las prisas,  la conexión con la naturaleza,  la buena conversación, el canto y la danza compartidos.  Su presencia contribuye a configurar económicamente   una región de cuya identidad ellos son uno de los pilares fundamentales. Cantabria huele a tierra verde y a nata. Ahora bien ¿hasta cuándo?.

No son tiempos fáciles y ello les ha obligado a echarse a la calle, a militar en un activismo pacífico pero firme: es necesario reajustar el sistema de mercado de los lácteos, de modo que todos los participantes en la cadena de producción reciban lo que es justo. Es esta la principal demanda de los ganaderos a las grandes superficies comerciales que, en su guerra de precios, han olvidado su débito a la responsabilidad social en general y a los ganaderos en particular.

Hoy la vaca no tiene ganas de reír. Te invitamos, a través de la lectura de este blog, a descubrir por qué. Y también de qué manera lo que les pasa a los ganaderos te afecta personalmente a ti como consumidor. Y a los tuyos.